Fransola 2011

Vino: Fransola 2011
Bodega: Miguel Torres, S.A.
ZonaD.O. Penedès
Variedades: Sauvignon blanc con algo de Parellada.
Graduación alcohólica: 13%
Elaboración: El 50% de la cosecha ha sido fermentada y criada durante 8 meses en barricas nuevas de roble americano y francés (50%-50%). Temperatura de fermentación: en barrica a 16°C y en acero inoxidable a 14°C.
Precio: 18€
Relación calidad-precio: * * * * *
Puntuación: * * * * * 87/100


 
Nota de cata:

De color amarillo pajizo pero en tonalidades algo subidas ofrece reflejos verdosos, gran limpidez, brillo y aunque al principio no la marca al subir la temperatura forma algunas (pocas) lagrimas de gran anchura.

Buena intensidad, primero tropical, piña, maracuyá y el toque cítrico en forma de pomelo, luego amielados y vainilla También recuerdos a hierbas aromáticas, leves recuerdos a pan y madera tostadas, caramelo de piña tipo sugus y algo almibarado. Recuerdos a piel de melocotón, pastelería y a piedra blanca. Más tímido pero palpable algo de orejones y frutos secos especialmente cuando sube la temperatura.

Entrada fresca, de grata acidez que deja paso rápidamente a una sensación untuosa y glicérica muy agradable, aun con recuerdos maduros su final de recorrido es seco, vino muy serio y de buena longitud. Piña y pomelo en retronasal y recuerdos salinos de esa piedra blanca que veíamos en nariz. Equilibrado y persistente. Final largo y agradable.

27 de Agosto de 2012

Signo Bobal 2008 y otras chucherias

Los veranos y este especialmente adquieren para catacaldos de la mancha una marcha mas forzada que hacen que las catas se espacien mas en el tiempo apareciendo salteadas con un orden desordenado quedando relegada la toma de notas de cata para momentos de mas sosiego dándonos mas al disfrute que al pragmatismo yo os voy a contar hoy algunos de mis descorches estos días acompañados de unos y alcanzaremos su punto álgido con el mejor vino que hemos probado coincidiendo con una de nuestras catas que no es otro que Signo Bobal 2008.

En este tiempo de blancos La Huella de Adarás 2011, ya sin el aporte que hasta la añada anterior haciende de Monastrell vinificado en blanco nos gustó mas en nariz que en boca donde pedía para redondearse una acidez mayor que le otorgase nervio y profundidad, como si sucedía a raudales con Castellroig Xarello 2009, en nariz le costo un poco expresarse y por momentos nos recordaba a un buen cava pero finalmente tanto en la fase olfativa como gustativa se imponía un elegante frescor que limpiaba la boca a cada trago. Otros de los clásicos por la manchuela Viaril Fermentado en barrica 2010 siempre convence, con una madurez que no cansa y mucho carácter cítrico, tactilmente glicérico, ancho...un vino TOP-RCP y en otra categoría diferente porque hacer un blanco natural con cero aportes que alcance un alto nivel resulta difícil Lovamor 2011 te atrapa desde la etiqueta, en nariz manzana asada, membrillo, flores marchitas y amielados, en boca muy maduro con peso y personalidad eso si con un final no demasiado largo.

Entrando en otros registros de color Amanda 2011 Rosado de Lagrima, también de Alfredo Maestro, combina lo mejor del vino blanco con un alma de tinto de tintorera, en nariz frutos rojos, recuerdos vegetales y algo mineral mientras que en boca algo de carbónico inicialmente, una acidez muy marcada y buena golosidad, Gran Abadengo 2005 nos enseño el encanto de la Juan García, esencia de Arribes de Duero, cuando respiro como requiere la variedad nos mostró mucha fruta roja, toques vegetales, algún aldehídico, cacao, mentolado, alquitrán y vainilla mientras que en la ultima fase se mostró noble, pulido, redondo y de largo recuerdo final.


Vino: Signo Bobal 2008
Bodega: Finca Sandoval (Ledaña-Cuenca)
ZonaD.O. Manchuela
Variedades: Bobal (Con un 10% de Syrah no indicado en botella).
Graduación alcohólica: 14%
Elaboración: Crianza 11 meses en roble de segundo y tercer año. Producción total en la añada 2008 de 6.500 botellas.
Precio: 18€
Relación calidad-precio: * * * * *
Puntuación: * * * * * 90/100


 
Nota de cata:
Rojo picota de ribete violáceo y capa media-alta que presenta buen brillo.

En nariz intensidad media a copa parada, perfil goloso, lácteos y vainillas rodean a mucha fruta roja dejando paso poco a poco a un corte terroso, ahumados, notas tostadas, recuerdos minerales, pimienta negra, polvos de talco y pólvora todo ello en buenos niveles de intensidad a copa movida.

Fresco, entrada noble, no demasiado pesada, tanino presente pero nada agresivo que deja en la lengua algo tapizada por el extracto seco, tiene volumen y una acidez apropiada que hacen de este un vino profundo, que pasa fácil pero no dejando de lado un toque de corpulencia que completa una buena sensación de volumen. Fruta roja de calidad en retronasal se rodea de esos tostados intensos pero que no tapan el carácter afrutado. Final de buena duración entre media y larga. Muy en la línea de alta calidad que siempre aporta la bodega y su enólogo Rafael Orozco.

31 de julio de 2012

Artadi filosofía embotellada

Hace pocos días en uno de los restaurantes mas prestigiosos de nuestra ciudad, Las Rejas tuvimos el gusto de catar gracias a la gentileza de Distribuciones Sánchez Polo unos de los mejores vinos de nuestro país (allí podréis encontrar estas maravillas enológicas), rodeado de grandes profesionales resultó un excelso aprendizaje para nuestras humildes aptitudes para la cata nada mas y nada menos que ante una de las bodegas de más caché de la Rioja, Artadi cuya línea de mercado se ha ampliado sumando a los ya conocidísimos y a todos niveles reconocidos Pagos Viejos y El Pisón los vinos de tres parcelas de especial personalidad, Valdeginés, La Poza de Ballesteros y El Carretil todos ellos de las añadas 2010 que los afortunados que adquirieron en avanzada podrán disfrutar en breve. El colofón de la cata consistió en una cata de su blanco, Viñas de Gain en dos añadas muy distintas, 2005 y 2008.

La introducción a la filosofía de la bodega fue magnifica y se pudieron desentrañar todos los detalles de una añada particular donde las viñas mas viejas pudieron lucir todo su potencial mientras que las jóvenes se vieron afectados por unos meses de julio, agosto y septiembre excesivamente secos. Una parte de esta filosofía de la bodega consiste en la elaboración en bodega de tantos vinos como parcelas disponibles, unas 22 si la memoria no me falla para después elegir lo mejor que requiere el reconocimiento mundial de esta bodega. El excelente Pagos viejos resulta un ensamblaje del resultado obtenido en tres de las parcelas parcelas que se han elaborado de manera independiente (Valdeginés, La Poza de Ballesteros y El Carretil) así en esta cata se puede apreciar la personalidad individual de cada una de las parcelas y como se complementan para la obtención de un gran vino.


Una de las principales conclusiones globales obtenidas resulto apreciar en la copa el esmerado e intenso trabajo realizado en la viña que hace posible vinos rotundos pero de taninos pulidos capaces de soportar 18 meses de barricas nuevas con una fruta bárbara en intensidad y punto de madurez. Observar resultados enológicos tan distintos de altísima calidad con solo ubicarse a un lado u otro del valle como sucede en Valdeginés y La Poza de Ballesteros así como apreciar la extrema mineralidad que aporta el suelo calizo a El Carretil resultan lecciones impagables en el constante aprendizaje que conlleva la cata de vinos.

Valdeginés 2010 (21€ + i.v.a. en avanzada)
Peculiaridad: viñedo de unos 24 años frente a La Poza de Ballesteros y suelos calizo-arcillosos.
Rojo picota de ribete violáceo, capa alta, casi cubierto que tiñe la copa al correr por ella una lagrima fina y lenta.
En nariz resulta intenso, muy fresco y jovial con una fruta roja acida, en sazón y recuerdos florales por encima de recuerdos a caramelo de café con leche y terroso que lo complementan con maestría.
Entrada en boca intensa, potente, ancho, con una madera presente pero comedida, tanino intenso pero de perfil dulce y pulido. Algún recuerdo lácteo acompaña a la fruta roja de gran protagonismo, ya bastante redondo y pulido. Final medio. El más primario de todos, muy fácil de beber pero sin renunciar a un puntito de complejidad que gusta a todos.

La Poza de Ballesteros 2010 (30€ + i.v.a. en avanzada)
Peculiaridad: viñedo de 50 años que estando frente a La Poza de Ballesteros recibe el sol de manera directa por la tarde y similar composición del suelo.
Similar a Valdeginés en la fase visual quizás un pelín más de capa acercándose a un vino cubierto y su lágrima resulta algo mas fina en la copa.
Nariz de intensidad media y un corte más goloso y mediterráneo, con una fruta madura que oscila entre el frescor de la fruta roja y la sabrosura de los frutos negros. El aporte de barrica tiene un gran componente especiado en forma de pimienta negra y clavo resultando las notas tostadas muy tenues.
En boca resulta potente en el ataque pero pulido en su desarrollo, algo calido, tanino también pulido y de corte maduro, redondo y con mucho recuerdo especiado envolviendo a la fruta de calidad que vimos en nariz. Final medio. Vino de gran estructura y volumen en boca.

El Carretil 2010 (48€ + i.v.a. en avanzada)
Peculiaridad: Orientación sur con forma de anfiteatro y un suelo marcadamente calcáreo de actividad elevada.
En su visual pocas diferencias con La Poza de Ballesteros, destaca su gran brillo mientras que en nariz entramos en otra dimensión, muy mineral y calizo (granítico), toque floral, cambiante y sorprendente por momentos en nariz, fruta roja y negra de exquisita madurez.
Entrada suave, fresco, de gran nervio, elegante, profundo, muy pulido su tanino, juguetón y brioso en boca, de gran finura y longitud con una fruta roja excelente, calizo y mineral también en esta fase. Genial en todos los aspectos, un vino de los que marcan, mineral al extremo.

Pagos Viejos 2010 (30€ + i.v.a. en avanzada)
Peculiaridad: Resultado de ensamblar con maestría los vinos obtenidos de las tres parcelas anteriores.
En la fase visual este vino recuerda mas al primero, Valdeginés por tener un poquito menos de capa.
En nariz un vino que crece con una intensidad media pero donde destacan los matices y esa evolución en la copa, gran finura y abanico aromático, fruta roja, flor, especiado, maderas nobles, monte bajo, recuerdos a bollería y especies dulces, lo hueles una y otra vez y sigue sorprendiéndote.
En boca noble, pulido, conjuntado y redondo, sedoso pese a tener mucha fuerza, tanino idóneo, comedido pero enseñando músculo, fruta de gran calidad en retronasal, la madera en segundo plano de percepción pero en niveles de calidad aromática excelentes, sedoso, elegante y muy fino. Final medio-largo de grato postgusto. Capaz de armonizar lo mejor de cada parcela en un conjunto idílico.

Viña El Pisón 2010 (90€ + i.v.a. en avanzada)
Peculiaridad: Enseña de la bodega, viñedo viejo y mimado al milímetro, el vino de la familia, el vino que refleja el suelo y una exquisita elaboración.
Rojo picota de capa alta que no llega a cubierta pero que colorea la copa con su lagrima fina y lenta de gran brillo.
Nariz madura, intensa, evocadora, fruta en sazón, alguna nota proteica elegante, bollería, tostados sutiles en un fondo idóneo para una fruta como no hay otra. Excelente evolución en copa conservando siempre el protagonismo primario y añadiendo notas complementarias como caramelo de café con leche, romero, mineralidad caliza…podría haberme quedado aquí y hablar maravillas del vino pero el siguiente paso abruma.
Entra con fuerza y no se olvida de la frescura en forma de acidez idónea, tiene nervio y al mismo tiempo poso, es ancho y no deja de lado la profundidad, combina elegancia y garra. Esta equilibrado al extremo atrapándote en esta fase por siempre, tiene peso, un tanino idóneo, maduro y nada cansino, fruta a raudales, recuerdos secundarios y terciarios muy medidos y agradables, que no restan nada de protagonismo sino que arropan el protagonismo de la fuerza frutal, muy largo…ya te ha atrapado para siempre.


El colofón vino con Artadi Viñas de Gain Blanco (12€ aprox.), comparar las añadas 2005 (calida y de gran expresión) y 2008 (más fría) es la única manera de pasar pagina antes las experiencias previas, este vino elaborado 100% con Viura fermenta en barricas y reposa durante dos años en deposito de acero inoxidable. En la añada 2005 encontramos calidez y calidad, excelente evolución del vino que entre destellos dorados enseñaba piña, hierbabuena, frutos secos muy agradables junto con un fondo algo almibarado mientras en boca la acidez le daba todavía facilidad al trago, sedoso y glicérico con un marcado amargor final y en el conjunto un perfil muy personal y atractivo que no gusta a todos pero que a los amantes de los vinos blancos con recorrido y personalidad nos embriaga mientras que la añada 2008 que en unos años parece que estará cercano sin alcanzarlo y digo parece porque esto habrá que comprobarlo y es solo una opinión muy personal mostraba un vino mas del gusto del publico habitual, visualmente atractivo, pajizo y muy brillante, una nariz de fruta blanca y amarilla, algo de piña, membrillo, mantequilla, flores secas y recuerdos cítricos a lima mientras que en boca es fresco, nervioso y de paso fácil con algo de estructura y un verdor menos marcado que su antecesor en la cata, en definitiva si no se lo quiere esperar encontraremos lo mejor de los blancos jóvenes aromáticamente hablando cumplimentado con aromas de mas madures y complejidad aportados por la peculiar elaboración así como una mayor personalidad en boca.

Mil gracias Juanfer y familia.

Albacete a 12 de julio 2012

Tintos del Verano

No confundir con ese producto donde se mezclan caseras y seudo-vinos que los guiris engullen en cantidades industriales bajo sombrillas patrocinadas por alguna marca cervecera, nosotros hablamos, en esta época de blancos, rosados y espumosos, de esos tintos que lejos de resultar maderosamente cargantes son capaces de refrescar con una oleada de frutosidad y floralidad incomparables y aunque vamos a hablar de dos vinos con aporte de barrica esta resulta apropiadamente discreta pudiendo ser oscarizadas como actriz de reparto pero sin pretensiones de desplazar al protagonista, los aromas primarios, otro día habrá para tintos jóvenes que no hayan perdido la inocencia en productos de tonelería y otras estaciones para reservas y morlacos.

Vino: PQ Primicia 2009 
Bodega: Bodegas Palacio Quemado (Grupo Alvear) 
Zona:  Ribera del Guadiana  
Variedades: Tempranillo con algo de garnacha, syrah.
Graduación alcohólica: 13,5%
Elaboración: Ensamblaje de variedades tradicionales de los pagos mas calizos de la finca (caleños) y envejecido durante 4 meses en barricas nuevas de roble frances y americanos .
Precio: 5,5€
Relación calidad-precio: * * * * *
Puntuación: * * * * * 86/100



 

Nota de cata:

Rojo cereza con ribete violáceo todavía muy vivo. Capa media-alta, buen brillo, lagrima gruesa no coloreada.

Nariz de intensidad media-alta con recuerdos a ciruela y una muy protagonista flor (violetas, lilas, lavanda…). Proteína, mermelada de moras, leves ahumados, vainilla, algo especiado, algo de cacao, perfil dulce.

Entrada suave y algo calida, acidez idónea con recuerdos a caramelo de café con leche y un leve toque cítrico (cáscara de naranja). Redondo, buen paso, leve amargor final. Muy floral también en esta fase apareciendo por encima de una fruta más tímida pero de buena madurez. Algo goloso, tanino muy pulido, de corte dulce, tostados suaves y apropiados para un final medio.

Vino: Laya 2010
Bodega: Agroalmansa (Viña Atalaya)
Zona: D.O. Almansa
Variedades:
70% Garnacha Tintorera, 30% Monastrell.
Graduación alcohólica: 14,5%
Precio: 5 €
Relación calidad-precio: * * * * *
Puntuación:
* * * * *  85/100

Nota de cata:

Rojo picota de capa media y ribete violáceo, su gruesa lágrima colorea sutilmente la copa.

Nariz de buena intensidad, plena de fruta roja y negra, recuerdos especiados muy marcados, agradables notas florales, guindas en licor, calizo y con algún recuerdo de fondo vegetal de leve intensidad.

Entrada suave, aterciopelado, buena acidez, maduro, algo goloso, tanino jugoso y dulce, nada agresivo. En esta fase la fruta se muestra más negra que en nariz, de buena madurez en forma de moras e higos. También se potencian los recuerdos florales de colores azules y violetas. Final de duración media pero agradable. Sencillo, pulido, bastante redondo e invita a seguir bebiendo.

Conclusiones:

PQ Primicia 2009 ha sabido conservar sus mayores virtudes y ganar con el tiempo esa redondez que aporta el afinamiento en botella de un tanino ya desde sus inicios bien concebido, un vino atractivamente floral, femenino y sensual, con curvas que despiertan pasiones mientras que Laya 2010 sorprende por su noble transparencia, fresco pese a la intensa personalidad de las uvas del ensamblaje, con buen respaldo de la barrica en un tono mas de cacao que el vino anterior (mas especiado y ahumado) dentro de la línea del grupo Orowines (bodegas Juan Gil).

10 de julio de 2012