Cata de Wine Up Tour en Albacete

Los primeros meses de este año hemos disfrutado en la capital de diferentes eventos dirigidos a los aficionados al vino y a la gastronomía; Jornadas del Puchero, Salón Brindis, Presentación de los Vinos Jóvenes de la D.O. La Mancha y alguna que otra cena-maridaje, pero estábamos pasando por un parón tras la cancelación de la feria Entorno al Vino que posteriormente se intentó integrar en la fería agrícola Expovicaman y que sólo contó con Vega Tolosa, Bodegas Ayuso y la D.O. Manchuela (flaco favor hicieron la D.O. Manchuela y Bodegas Ayuso a sus vinos ofreciéndolos a los aficionados en vasos de plástico). Dejando aparte Expovicaman, parece que ahora van saliendo actividades gracias al empeño de grandes amantes del vino. Este es el caso de la sesión que programó Alberto de la vinoteca "Vinos & Compañía" en La Noche Mágica que se celebró hace unos días y el evento al que asistimos el miércoles pasado y que nos gustaría comentaros en esta ocasión, Wine Up Tour.


Wine Up Tour Primavera 2013 es una serie de sesiones de cata que está realizando Joaquín Parra (La Vinoteca, Wine Up Consulting, e-catas, vinoticias, Bodegas Singulares y Vinos de Autor, Manual de Cata...) por diferentes localidades de la geografía española. Se realizan en formato cata o cena y se basan, como él denomina, en el enoturismo a la inversa, la búsqueda de bodegas singulares y vinos de autor de distintas zonas vitícolas para acercárnoslos y mostrarnos  su entorno, su terruño y su filosofía. Ya en su duodécima edición, podemos afirmar que está totalmente consolidada y que mantiene una continuidad y un buen recibimiento por los aficionados y por la hostelería.


La cata se llevó a cabo en el restaurante albaceteño Asador Concepción, un referente en la ciudad. Reinaugurado en 2012, con un ambiente actualizado y  moderno, elabora una cocina tradicional que no se niega a evolucionar y a adaptarse a los tiempos que corren con creatividad y vanguardia. Intentando innovar y diferenciarse realiza catas a ciegas, cenas maridaje y elabora cada mes tapas especiales sin olvidarse de la cocina tradicional. En cuanto a la bodega cuentan con más de 250 referencias con un cuidado especial por los vinos castellano-manchegos. Esta jueves 23, sin ir más lejos, Antonio Rodenas ofrecerá una cena maridaje con elaboraciones italianas donde no faltara Enrika, que procedente de Italia estará a cargo de los fogones.


En la sesión de cata participamos unas treinta personas. Como suele ser habitual nos encontramos muchas caras conocidas y bien avenidas, los aficionados de siempre y gente nueva con interés y ganas de aprender. Fue interesante el enfoque utilizado por Joaquín en la presentación de los vinos, no nos faltó información de ninguno de ellos y nos transportó a diferentes zonas y bodegas para mostrarnos variedades, suelos, estilos y personalidad de cada una de las elaboraciones. Pudimos catar ocho vinos, un blanco y siete tintos que reflejan el buen hacer de Joaquín para encontrar cosas especiales y con una relación calidad precio bastante buena en líneas generales. Echamos de menos algo de variedad ya que se podría haber añadido algún espumoso o algún generoso del Marco de Jerez y no habría estado de más. 


Los vinos que probamos fueron los siguientes:
  • Martín Códax 2011. Albariño joven de la D.O. Rías Baixas.  Fresco, denso, con un suave sabor amargo y aromas florales y frutales junto a un suave toque de tiza.  
  • Finca Constancia 2010. Ensamblaje de seis variedades -Cabernet Sauvignon, Syrah, Petit Verdot, Tempranillo, Cabernet Franc y Graciano- con una crianza de 6 meses en barrica de roble. Enmarcado en la I.G.P. Vinos de la Tierra de Castilla. Excelente relación calidad precio la de este tinto complejo; regaliz, ciruela, balsámicos, azúcar tostada, monte bajo, vainilla y una boca redonda, frutal, tostada y equilibrada. El final es carnoso y suavemente amargo. Fácil de beber y para todos los públicos.
  • Beronia Tempranillo de Elaboración Especial 2010. Tempranillo con 9 meses en barricas de tostado alto. D.O. Rioja. Especial por sus aromas a barrica tostada, café y vainilla. Boca fresca, amarga, con la madera por delante. No deja indiferente a nadie; o te gusta o no te gusta.
  • Paco García Crianza 2010. Un 90% de Tempranillo y un 10% de Graciano con una crianza de 12 meses en roble francés. D.O. Rioja. Original y diferente; hidrocarburos, proteina, herbáceos, mucha fruta. Boca fresca, aún por integrar pero promete, tanino vivo, frutal, especiado.
  • Los Cantos de Torremilanos 2010. 95% Tempranillo y 5% Merlot con un año en roble. D.O. Ribera del Duero. Tras su inicio mineral y de crianza aparece mucha fruta. En boca es denso, fresco,carnoso, frutal y largo.
  • Verum Coupage 2010. Merlot, Tempranillo y Cabernet Sauvignon. 12 meses en roble francés. I.G.P. Vinos de la Tierra de Castilla. Tras un toque animal aparece la madera, los especiados y la fruta escarchada. Boca con tanino noble, calizo  y de suave calidez.
  • Inspiración Valdemar 2008. Tempranillo y Graciano con 10 meses en barricas de roble francés y americano. D.O. Ribera del Duero. Nariz balsámica y madura con algún recuerdo a cuero. En boca domina la frescura, tanino denso, serio, ligeramente amargo.
  • Huno Matanegra 2009. Elaborado con Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Garnacha Tintorera con 12 meses de crianza en roble francés nuevo. D.O. Ribera del Guadiana. Muy mineral, trufa, cálido y goloso. Boca carnosa, con personalidad, sabrosa y potente.
20 de mayo de 2013

Dehesa de Luna y su gran parcela "La Cañada del Navajo"

Dehesa de Luna es una bodega albaceteña situada en el término municipal de La Roda, en el noroeste de la provincia. A unos 800 m. sobre el nivel del mar, con un clima continental con influencias mediterráneas y sobre suelos pobres y calizos encontramos 80 Has. de viñedo con un futuro prometedor enmarcados en una finca de 3.000 Has. donde podremos encontrar hasta 5 aldeas.

El trayecto desde que dejas el asfalto hasta que llegas a la bodega, unos tres km. de caminos, ya es una gozada y te predispone para disfrutar, monte bajo manchego, conejos y perdices cruzándose a nuestro paso y agazapándose en los matorrales y las carrascas a la orilla de la pista, una preciosidad para urbanitas como nosotros. A la llegada nos reciben en la bodega María Nieto (enóloga) y José Luis Asenjo (Director Técnico), guiados por ellos nos acercamos a "La Cañada del Navajo", una parcela de viñas plantadas en 2008 con miras a crear un gran vino, personal y único.



Antes de hablar de "La Cañada del Navajo" es necesario hablar del resto de viñedos que encontramos en la finca. Se comenzaron a plantar viñas en el año 2001. Iniciaron el trabajo con cepas de Merlot y Tempranillo en la parcela "El Viñazo" y posteriormente, en el año 2003 en "La Mata de la Culebra" se introdujo Syrah y Cabernet sauvignon. Con estos dos viñedos comenzaron a producir en 2005 el vino "Dehesa de Luna", un ensamblaje de las variedades de estas dos parcelas. Más adelante también se elabora "Dehesa de Luna Tempranillo". Los vinos están acogidos a la I.G.P. Vinos de la Tierra de Castilla. Hasta aquí todo bien, pero los propietarios no se conforman con el buen nivel de la gama de vinos que elaboran y siguen en el empeño de conseguir un gran vino, "Gran Luna". "La Cañada del Navajo" se ha creado para eso, para que en un futuro se pueda elaborar un vino grande y con una marcada personalidad.

Nos encontramos a pie de campo en "La Cañada del Navajo" viñas jóvenes en terrenos sin labrar, plantadas en 2008 y que en esta época del año están en plena brotación, casualmente se estaban realizando tareas de poda en verde en el momento de nuestra visita. José Luis y María nos explican que el deseo de la bodega es crear con esta parcela un gran vino, complejo y con personalidad, y para eso se necesita un gran viñedo. No han escatimado en estudios del terreno y en el diseño del viñedo para llevar a cabo su objetivo. Para todo esto han contado con la colaboración del José Ramón Lissarague (eminencia tanto en docencia como en investigación, es Profesor Titular de Viticultura en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de la Universidad Politécnica de Madrid). Como nos explican, eligieron "La Cañada del Navajo" por sus cualidades y características especiales y se plantaron viñas de Tempranillo, Cabernet sauvignon, Petit verdot, Graciano y Syrah sin olvidarse de diferentes clones de estas castas para ver en el futuro cómo evolucionaban.





A nosotros, simples aficionados, nos llamó bastante la atención cómo se ha aplicado la ciencia en este viñedo y, sobre todo, los diferentes sistemas de conducción; eje vertical, espaldera, sprawl, semi-sprawl...12,2 Has. de búsqueda incesante, de esfuerzo, minuciosidad y dedicación absoluta. Una autentica lección magistral de viticultura.

Regresamos a la bodega y una vez allí comenzamos a ver las instalaciones. De reciente creación, la cosecha de 2012 es la primera elaboración que se lleva a cabo en esta ubicación. Exteriormente es un edificio moderno, de tamaño contenido, sin estridencias y sin lujos pero muy funcional. La distribución interior también es sencilla, encontramos la zona de recepción de la uva a cota 1 para que entre por gravedad, el resto de la edificación a cota 0. Continuamos con la sala de fermentación que cuenta con tres tinos de roble de 3.000 litros, sobre una docena de depósitos de inox con doble camisa de frío y calor y la prensa vertical. La sala de barricas se encuentra a continuación y cuenta con control de temperatura y humedad. En el lado opuesto están dispuestos los botelleros, el almacén y una sala de etiquetado.


En la sala de barricas tuvimos la oportunidad única de probar el fruto que ya está dando "La Cañada del Navajo", con viñas de sólo cuatro años se están empezando a conseguir resultados óptimos y la bodega está  trabajando con las variedades, las tonelerías y los ensamblajes sin prisa pero sin pausa para conseguir ese vino único y personal que sólo verá la luz cuando se llegue al nivel de elaboración que la bodega desea.

Pudimos catar y comentar con María, Diego (bodeguero) y José Luis diferentes variedades de la añada 2012 que llevan en barrica desde enero. Fue una grata experiencia porque pudimos comprobar cómo cambia el mismo vino reposando en una barrica u otra y las diferencias entre las distintas castas de la parcela.  Todos los vinos probados eran de "la Cañada del Navajo". Catamos un par de vinos de cada variedad, cada uno de una tonelería diferente. Si no recuerdo mal las variedades fueron Syrah, Petit Verdot, Cabernet sauvignon y Tempranillo. En líneas generales, aún habiendo evidentes diferencias, nos encontramos  vinos que marcan bastante la variedad, frutales y que no aparentan proceder de viñas tan jóvenes. Las barricas son respetuosas con el vino, manteniendo bastante la fruta y aportando suaves tostados y especiados.








Para finalizar, esta vez en el laboratorio, catamos de la añada 2011 dos ensamblajes de "La Cañada del Navajo" con dos estilos totalmente diferentes fruto de las diferentes pruebas que se realizan en la bodega. Resultó impresionante comprobar que viñas plantadas el año 2008 estén dando estos resultados tan óptimos.
Nos encontramos una primera muestra con una nariz madura, especiada,  frutal y  balsámica. En boca muy agradable y fácil de beber, con un tanino marcado pero redondo. Intenso por retronasal, pimiento asado y recuerdos de crianza.
Por otro lado, la segunda muestra parece más especiada y menos balsámica en nariz pero aparece más seriedad con toques ahumados y minerales. En boca muestra una buenísima frescura que limpia la boca y un tanino más vivo que el primer vino. Con buena armonía general se muestra vertical, profundo y vigoroso.
En definitiva, dos estilos diferentes, uno más sencillo de beber y maduro y otro más profundo, fresco y potente.
En último lugar catamos un tercer vino 100% Cabernet sauvignon que nos hace descubrir que los balsámicos, pimientos y madurez de los dos vinos anteriores provienen de esta variedad, quizá en el primero en mayor porcentaje. Nos aparece un vino más hecho que los anteriores, con fruta roja madura, pimiento asado, carbón vegetal, café con leche, sabroso y pulido. Buen  final.

Por lo que pudimos ver en el campo y probar más tarde en bodega de las distintas variedades, tonelerías y ensamblajes, podemos decir que los vinos de "La Cañada del Navajo" están rozando con la punta de sus dedos la perfección, si bien el gran nivel de exigencia que los responsables de la bodega se han marcado hará que, tras la espera, obtengamos grandes satisfacciones. Como bien comentó Santi, "La Bodega Iceberg, bonito lo que se ve, impresionante lo que no se ve...pero se verá".

16 de mayo de 2013.

Dehesa de Luna 2010

Dehesa de Luna es una bodega joven que se está tomando las cosas muy en serio y que en pocos años, aún teniendo mucho que decir todavía, está consiguiendo muy buenos resultados en sus elaboraciones. En nuestra próxima publicación daremos fe de ello descubriendo su parcela más mimada, "La Cañada del Navajo".

Un ejemplo del trabajo que realizan es "Dehesa de Luna", un vino al que le seguimos la pista en Catacaldos de La Mancha desde su añada 2007 y que ha conseguido mantener una buena continuidad y uniformidad añada tras añada, la mejor arma para fidelizar al consumidor y, como en otras ocasiones hemos criticado, un aspecto a mejorar en muchas bodegas castellano-manchegas. Este 2010 os lo traemos aquí porque nos ha parecido una delicia en boca, redondo, sabroso y facilísimo de beber, esta muy bien conseguido y es ahí donde de verdad debe expresar, hablar y enamorar un vino, en boca. Porque el vino está hecho para bebérselo.


DEHESA DE LUNA 2010

Vino: Dehesa de Luna 2010
Bodega: Dehesa de Luna
Zona: V.T. de Castilla
Variedades: Ensamblaje de Tempranillo (40%), Syrah (40%) y Cabernet Sauvignon (20%). La variedad Tempranillo procede de la parcela "El Viñazo" y la Syrah y la Cabernet Sauvignon de "La Mata de la Culebra"
Graduación alcohólica: 14,5%
Elaboración: la vendimia se realizó entre el 1 y el 22 de octubre. La vinificación se realizó en depósitos de acero inoxidable, a temperatura controlada entre 22 y 28 grados y con un periodo de maceración de entre 15 y 21 días, según la variedad de uva y los objetivos enológicos perseguidos en cada una de ellas.
La fermentación maloláctica tuvo lugar en depósito y una vez finalizada, se llevó a cabo el ensamblaje. La crianza se realizó en barrica (80% roble francés y 20% roble americano) durante 6 meses.
Precio: 7€
Relación calidad-precio: * * * * *
Puntuación: * * * * * 85/100

Nota de cata:
Picota brillante sin degradación en el menisco, intensidad media-alta.
Nariz de buena intensidad, frutal -ciruela y cerezas en licor-, balsámica -regaliz y pino-, junto a unos suaves recuerdos a maderas tostadas, a lácteos y a proteína de carne.
Boca cremosa, fresca, muy redonda y equilibrada, tanino pulido y suave calidez que te recubre la boca. Retronasal con notas de cerezas en licor, regaliz, lácteos, suaves especiados, tostados y chocolate. Grato final que nos deja en boca durante un buen rato el recuerdo a cerezas en licor, chocolate y tostados.
Espectacular en boca y sencillísimo de beber.

Debido a su calidez, es preferible tomarlo a un máximo de 16 grados.

13 de mayo de 2013.

Cata de aproximación a los vinos tintos alicantinos y valencianos.

El miércoles pasado disfrutamos de nuevo de una sesión de cata de Catacaldos de La Mancha. En esta ocasión me tocaba organizar a mí el evento, como es habitual la cata es ciega y tras probar los vinos hacemos nuestras valoraciones e intentamos encasillar el vino en su añada, zona, crianza, variedades, etc...Los vinos que escogí fueron cuatro vinos tintos de la comunidad valenciana que pudieran reflejar la  personalidad de la zona con variedades principalmente autóctonas, Monastrell, Bobal, Garnacha peluda y la foránea Syrah que tan buenos resultados está dando en el sureste de España. Laderas de El Sequé 2012, Los Cipreses de Usaldón 2011, Finca Terrerazo 2010 y Pago de Los Balagueses Syrah 2010 fueron los escogidos, dos de ellos acogidos a la D.O. Alicante y los otros dos son Vinos de Pago; Pago de los Balagueses y Pago Finca Terrerazo.

La cata se desarrolló de una forma algo atípica, empezamos con  Laderas de El Sequé y nos costó mucho sacarle sus bondades, se mostraba esquivo y cerrado, no parecía buen día de cata, ¿la biodinámica, la luna, el tiempo, nosotros...quién sabe qué?. Con Los Cipreses de Usaldón sacamos mucha fruta y algún toque mineral pero tuvo que airearse en copa para que se equilibrara en boca. El tercero, Finca Terrerazo nos mostró su cara más sucia al inicio y necesitó también mucho oxigeno...parecía algo evolucionado para tratarse de un 2010. En estos momentos de la cata ya dábamos por sentado que era uno de esos días que, por una cosa o por otra, los vinos no se expresan como debieran o, sin culpar a los vinos, nosotros no nos encontrábamos en el mejor momento. En último lugar catamos Pago de Los Balagueses que, podemos decir, dio la talla mostrándose franco y expresivo desde el principio. Sin desprestigiar a ninguno de los vinos, en general tuvimos que hacer mucho trabajo de muñeca para que poco a poco fueran saliendo sus bondades. Aunque los vinos se descorcharon una hora antes de la cata, una decantación previa nos habría venido muy bien.

Lo peor vino cuando comenzamos a comentar los vinos catados. Con el año hubo algún que otro error, en algún caso nos alejábamos hasta tres años respecto a la añada del vino. Con la crianza no hubo muchos problemas pero con las variedades y la zona no acertamos casi ninguna, nos recorrimos media España en un momento. Fue divertido, pero como suele ocurrir con las catas a ciegas...FUE UNA LECCIÓN Y UNA CURA DE HUMILDAD.


LOS VINOS Y LAS BODEGAS


Bodegas El Sequé - Laderas de Pinoso. Juan Carlos de Lacalle (Artadi,) y Agapito Rico (Jumilla, Alicante) iniciaron en alicante un proyecto basado en la variedad Monastrell. La Bodega está situada en el Sequé, a una altitud de 650 metros, con cepas casi centenarias de Monastrell y otras más jóvenes de Cabernet Sauvignon, Syrah y Tempranillo. Los suelos, pardo-calizos, muy pobres en arcilla y humus, reúnen las mejores condiciones para obtener vinos de alta calidad.

Laderas de El Sequé 2012. 14%. Monastrell y Syrah con un paso corto por barrica. D.O. Alicante. 6€

Cereza juvenil con borde violáceo, media capa, tiñe. Nariz de poca intensidad, le cuesta expresarse, frutal, vainilla, especiados, café. Boca de trago fácil, goloso, tanino maduro con cierto peso. Rertonasal pobre, frutal y café. Final frutal algo corto.
76/100

Bodegas Bernabé Navarro. Bodega alicantica ubicada en Villena que durante más de 10 años realiza una viticultura respetando al máximo el entorno y basándose principalmente el la Monastrell. Actualmente está rescatando, con su proyecto "Viñedos Culturales", variedades autóctonas como la Rojal o la Garnacha peluda que hemos catado.

Los Cipreses de Usaldón 2011. 14.5%. Garnacha peluda de unos 50 años y con un paso corto por barrica. D.O. Alicante. 11€.

Cereza acerado de intensidad baja. Buena intensidad en nariz, fruta roja, cerezas, suaves especiados y balsámicos, algún detalle mineral que recuerda a piedra blanca. Boca suave con tanino robusto sin llegar a ser molesto, agradable calidez, trago fácil, fruta roja, herbáceos y minerales. Final bueno, frutal y fresco.
86/100

Bodegas Mustiguillo. Bodega familiar fundada en 1999. En pleno altiplano valenciano y a casi 850 metros de altura, sus 87 Has. forman una única finca en torno a la bodega, El Terrerazo. La variedad Bobal es la base de los vinos que elaboran. Desde septiembre del 2010, Mustiguillo se convierte en el primer Vino de Pago de la Comunidad Valenciana. Su vino, Quincha Corral, mientras para unos pasaba desapercibido, ha sido reconocido mejor vino del año en "elmundovino".

Finca Terrerazo 2010. 14%. Bobal de viñas viejas con 14 meses de crianza en roble francés. D.O. Vino de Pago Finca El Terrerazo. 21€

Picota con borde granate, intensidad alta, brillante y denso. Inicio animal y sucio que va desapareciendo poco a poco. Con buena intensidad aparecen anisados, balsámicos, cuero y tiza. Boca potente pero con la elegancia de un tanino maduro y pulido, fresco, frutal, cuero y tiza. Buen final. Sobriedad.
84/100



Viñedos y Bodegas Vegalfaro. En el municipio valenciano de Requena esta bodega busca la máxima expresión en sus Vinos de Pago varietales en la finca Los Balagueses con una filosofía clara, vinos de una sola variedad de uva y un único Pago de la finca aunando, de este modo, suelo, variedad y microclima.

Pago de Los Balagueses Syrah 2010. 14%. Syrah con 14 meses en barrica de roble francés. D.O. Vino de Pago de Los Balagueses. 12€.

Picota joven de intensidad alta que tiñe la copa. Buena intensidad en nariz, algo de carne al inicio, continúa con recuerdos a cedro, especiados, monte bajo y flor de matorral. Boca potente, densa, redonda, con una accidez muy buena, tanino potente, carnoso y maduro. Retronasal frutal, especiado y tostado. Buen final.
88/100


6 de mayo de 2013.